El diseño escandinavo es mundialmente reconocido por su elegancia simple y sólida, mezclando lo artesanal y lo industrial con indudable buen gusto. Hoy te mostramos cómo conciben en Dinamarca los estilos retro y pop en el mobiliario a partir de dos modelos de sillas.

El estilo pop está ilustrado en la Silla Capri, un diseño perteneciente a la firma Globe Zero 4. Con una base de aluminio y un único cilindro que crece de ella, se apoya una pieza única de asiento y respaldo, con forma ovalada. Su forma equilibrada nos remite a clásicos del diseño del siglo XX. Además de los tapices de colores, sus diseñadores presentaron una versión a lunares. Este último detalle acaba por determinar el lenguaje pop, cargado de vitalidad. Vale para un hall, un living y hasta un dormitorio.


La onda retro está presente la silla Frost creada por FurnID, un estudio con sede en Copenaghe. El modelo remite a la línea desarrollada en los años 40 por el “padre” del diseño escandinavo, Finn Juhl, quien se caracterizaba por perseguir la perfección y belleza de la forma antes que la funcionalidad. De líneas puras, simple y sofisticada a la vez, sus autores buscaron un balance entre forma y función, algo que parecen haber logrado con creces. Vale para ambientes sobrios y distinguidos.

Escrito por Laura Nadersohn de Decocasa

Fuente imágenes: Globe Zero 4, FurnID