Son muchos los hogares donde sus habitantes arman un “rincón”, ese lugar predilecto, un estar informal, espacio pequeñísimo al que generalmente se acude para detenerse un instante, leer, proyectar, relajarse o simplemente, soñar despiertos.

Esos lugares ínfimos de la casa son eso: rincones, ángulos, hasta pequeños pasillos, donde podemos crear todo un mundo sólo con unos almohadones o un sillón. El secreto está en los colores, las texturas, los juegos entre tapices. Como en este sillón de mimbre, pensado para un rincón en exterior.

También podemos acompañarlo con una lámpara de pie, una maceta, o si el espacio lo permite, una pequeña mesa o una biblioteca. Aquí, una propuesta entre retro y rústica.

Y aquí, un rincón bien moderno.

Escrito por Laura Nadersohn de Decocasa

Fuente imágenes: El Blog De Tití, Gloria Calero Vía Interiores3de, Absolutely Beautiful Things, Casa Diez