Hay un cierto atractivo en las alacenas. Por alguna razón son muebles que han excedido el ámbito de la cocina, a donde originariamente pertenecen y se han instalado en salas y comedores, con total éxito. Son simples pero muy adorables y dan una sensación cálida a los ambientes. Tanto sea para guardar vajilla, u otras cosas, podemos darles la utilidad que más nos guste. En este capítulo pondremos particular acento en aquellas reciclados de estilo antiguo y algo rústico.

La típica alacena con vitrina de dos puertas, puedes hacerle una cortina o dejar solo los vidrios con vista al interior. Se puede pintar del mismo tono la alacena con otros muebles y fomar un conjunto.

Alacenas bien rústicas y clásicas, pintadas o patinadas de blanco. En las puertas alambre tejido en lugar de vidrios, también una combinación de uso muy común.

La parte de arriba de esta alacena sin puertas superiores, puede usarse como biblioteca o estantería para adornos sino queremos ponerle vajilla. Los colores de esta propuesta son pasteles pero puedes atreverte con otros tonos más fuertes.

Descubre este mueble rústico que pueden encontrar en los mercados de pulgas y que tiene infinitas posibilidades!

Escrito por Ernestina Claverie de Decocasa.

Fuentes: Mi espacio vital, Muebles y más muebles, Web de la Casa

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