Vemos el vidrio como material de construcción o de uso arquitectónico pero también podemos recurrir a el como parte de nuestro estilo decorativo. En general su uso más común es al ser conjugado con lineas modernas pero veamos las opciones con las que podemos contar.

Placas traslucidas de vidrio tallado que pueden ponerse en la ventana,  para ganar intimidad, sin cortinas ni persianas y además funcionan como adorno. Vienen en variedad de colores y formas.

Una doble pared, con marco de metal, hecha con  vidrios de colores  trabajados,  se monta con una iluminación especial que da un efecto muy escenográfico. También puede armarse una pared móvil con estas características, a modo de biombo y usarse como divisor.

Mosaicos de cristal, que pueden aplicar en cualquier tipo de paredes. Haciendo guardas, estampados o algún dibujo particular a modo de mural.  Este tipo de trabajos es más común en los baños pero ¿por que no probarlo en otros ambientes? Su efecto es realmente impactante.

Un baño donde se aplica el vidrio en distintas maneras, como semi división, en  la ducha, con ladrillos de vidrio de colores, formando una guarda. A la vez, la mesada que sostiene la bacha es de vidrio de color dando un efecto moderno pero vivaz.

Una mesa o una barra de material cuya superficie puede cubrirse con un vidrio trabajado e iluminarse desde abajo. El efecto será genial y podemos mandar a hacerlo a medida y con estampado de nuestra preferencia. El mismo vidrio puede montarse en una estructura de metal o madera y tenemos una mesa más que original.

Escrito por Ernestina Claverie para Decocasa.

Fuentes:  Arquitectura de Casas, Guia para Decorar, Decora Ilumina