Muchas veces no contamos con el espacio necesario para montar un cuarto de lavado en nuestro hogar.  Para solucionar esta cuestión nada mejor que incorporar el lavadero a un ambiente que cumpla también otra funcionalidad.

La cocina es uno de los ambientes que usualmente se fusiona con el lavadero.  Esta idea permite realizar varias tareas hogareñas al mimso tiempo.

Una sugerencia poco común es colocar el lavadero en la entrada.  Si lo deseas puedes camuflar los electrodomésticos tras puertas o cortinas.

Cuando no hay espacio, el ingenio nos lleva a lugares insospechados pero totalmente  válidos.  Un buen ejemplo de esto es la colocación del lavadero en el área del escritorio.

Escrito por Andrea Konriusza de Decocasa

Imágenes vía: Guía para decorar