Las flores me encantan y siempre busco la forma de integrarlas a mi casa. Buscando opciones de jarrones y floreros que escapen de lo habitual, me encontré con estas propuestas interesantes, aptas para distintos rincones de la casa, desde el baño hasta la cocina y, a mi gusto, divinas.

Este florero es un vaso o frasco “abrigado”, como se ve, está recubierto con un tejido a medida. Los colores neutros pueden realzar ramos coloridos, pero también vale jugar con la complementariedad entre el color del tejido y el de las flores. Un toque romántico y delicado para lucir en una mesa o una repisa.

Estos son jarrones de cerámica. Su originalidad radica en los colores fuertes y el decorado con pequeñas figuras esculturales. Quizá si los viera por separado los ignoraría, pero juntos hacen un combo alegre y muy simpático.

Botellas de vidrio de una porción de leche han sido reunidas aquí como mini floreros. Aptos para una o dos flores, los imaginé enseguida en una cocina.

Este es el “American Plumbing Vase”, hecho de tubos de PVC. Me gustó mucho la posibilidad de darle movimiento a las flores a través de las diferentes bocas del jarrón.

Por último, una opción artesanal, muy fácil para hacer en casa. Son tubos de ensayo, envueltos en bobinas de hilos de colores a elección, ideales para flores de tallo largo. Para mesas o repisas, un detalle que tus visitas jamás olvidarán.

Escrito por Laura Nadersohn de Decocasa

Fuente imágenes: Blog de Imágenes, Absolutely Beautiful Things, Benza, Rachel Ray Magazine vía Cristina Mella