Los cabeceros de cama han regresado de manera triunfal. Pero no se trata simplemente de la “cama con cabecero”, sino de un accesorio independiente, apto para todo tipo de cama. Y gracias a esta característica, puede ser de diversos materiales y estar revestido prácticamente de la forma que queramos. ¿Cómo? ¡Mirá!

En este cabecero forrado en tela con capitoné y relleno acolchado se eligió un color fuerte en combinación con otros elementos del dormitorio, como los almohadones y las pantallas de los veladores. Combinar con el acolchado, un tapete u otros elementos también vale.

Este cabecero en motivos búlgaros es un vinilo. Fácil instalación que además no ocupa lugar.

Los metales forjados son otra opción capaz de hacer de la cama y la pared un arte.

Y si no tenés presupuesto para un cabecero, podés pintárselo, como han hecho en el Hotel Joyce de París. Queda muy original.

Definitivamente, en un cabecero puede ir el alma del dormitorio, su estilo, su color. Y la seña de quien lo habita.

Escrito por Laura Nadersohn de Decocasa

Fuente imágenes: Sentirme Bien, Vinilos Decorativos, Decorar, Hotel Joyce