Miren qué buena idea para agregarle color a un ambiente: pintar la pared trasera de las estanterías, bibliotecas y aparadores. No sólo alegra la habitación, sino que permite jugar con los colores de cada habitación de una manera nueva. ¡Y queda genial!

En la foto superior, pintaron detrás de cada estante siguiendo un arco iris que resalta entre la vajilla blanca, haciendo del comedor un espacio muy vivo. Abajo, un dormitorio en el que hacen jugar la biblioteca y la pared con el contraste de tonos claros y oscuros del mismo color.

La foto siguiente es la de un living en el que su dueña pintó cada segmento del modular en distintas gamas de rosa. Así, la pared y los marcos blancos juegan con el mobiliario en los mismos colores, logrando un ambiente femenino y exquisito.

Otra idea es pintar el fondo de los estantes del mismo tono de la pared. Crea una continuidad que se corta con el color de los estantes, haciendo lucir más tanto la pared como el mueble.

Escrito por Laura Nadersohn de Decocasa

Fuente imágenes: Ministry of Deco