El té forma parte de nuestra vida desde que tenemos memoria. Por eso, desde hace cientos de años, el diseño y la técnica para fabricar y decorar juegos de té se están perfeccionando. Es todo un arte dedicado a honrar la bebida que acompaña tantas instancias de la vida, momentos de placer, amistad y confidencias, salud y espiritualidad. Y, por qué no, adornar nuestra casa.

El té como infusión nació en China en el año 2737 AC, casi por accidente, ya que unas hojas de té cayeron dentro del vaso de agua del emperador (que la bebía hervida para cuidar su salud) y se sintió encantado con su aroma y sabor. Así, los juegos de té de estilo oriental tienen una enorme tradición, y hasta el día de hoy nos siguen fascinando con su diversidad y su reminiscencia espiritual.

De las grandes plantaciones de la India se trasladó a Europa, especialmente al Reino Unido, donde los ingleses hicieron del té su propio ritual. El “five o´clock tea” trascendió las fronteras para convertirse en un clásico mundial, al igual que la porcelana inglesa. Nuevo o usado, un juego de té inglés nos lleva siempre a un lugar mágico e intenso, con una mezcla de romanticismo y de misterio.


Escrito por Laura Nadersohn de Decocasa

Fuente imágenes: Historia de la Gastronomía